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El IVA de caja, ¿un éxito?


Ya se venia hablando desde hace un tiempo de lo que venia siendo un éxito asegurado, y es que recoger en la "Ley de Emprendedores" (Ley 14/2013), una de las principales demandas de colectivos de Pymes y Autónomos, no es para menos.

Asumir el IVA sin haberlo cobrado, agrava la situación económica en los tiempos que corren de cualquiera. Y para eso el Gobierno tuvo una solución, cuanto menos sorprendente EL IVA DE CAJA.

El pasado 31 de Marzo, finalizó por tanto el periodo adicional, para darse de alta en el nuevo Régimen Especial de criterio de caja (RECC) del Impuesto de Valor Añadido (IVA), y cual ha sido nuestra sorpresa cuando menos del 1% ha optado por su aplicación.

El RECC tenía como objetivo paliar problemas de liquidez; es decir, se pasa a ingresar el IVA devengado cuando efectivamente se haya cobrado. ¿Por qué tan poca aceptación? Puede que la causa fundamental, para muchos de los que no se han acogido a este plan, es el temor a ser marginados por las grandes empresas de las que son proveedores, ya que éstas tampoco podrán deducirse el impuesto de las facturas hasta que éstas no hayan sido abonadas.

Lo que parecía un éxito asegurado, denotaba pronto inconvenientes; pues las declaraciones de IVA pasarían automáticamente a presentarse en función del cobro y pago, por lo que deberían adoptarse nuevos medios que incorporen dichos cambios (hablamos de programas en este caso), además, el destinatario de las facturas se vería arrastrado automáticamente a la aceptación de este criterio, siendo esta la cuestión mas conflictiva, es decir, por recibir una factura a la que se aplicó el RECC el destinatario pierde el derecho a deducción según el criterio de devengo en la operación.

Todo esto conllevaría a presentar el modelo 340, tanto a los que se acojan a la medida como a los que no. Esto significa que además del registro de facturas emitidas y recibidas, se informara a Hacienda, de cobros y pagos de las mismas, lo que acarrearía una mayor complejidad contable, así como carga administrativa para Pymes y Autónomos, y por supuesto un mayor control fiscal por parte de Hacienda.

Finalmente, aquellos que se hayan decantado por este régimen, deberán permanecer en él al menos dos años.

Por lo tanto, no es de extrañar, que los resultados de que marcan las estadísticas, sea tan pésimo, ni los mas pesimistas auguraban una cifra tan baja, por no decir que Hacienda, no se ha pronunciado al respecto tras conocerse los datos.

En cualquier caso, las pymes que quieran y cumplan los requisitos podrán aplicar el IVA de caja a partir de 2015.