Esta web utiliza cookies para el servicio "Google Analytics".
Política de cookies

El gobierno allana hoy el camino para que la banca salve empresas


La nueva norma facilitará distintos acuerdos entre los acreedores de una empresa para quitas o capitalizar deudas.

El Gobierno aprobará hoy un real decreto ley que reformará la ley concursal y hará más fácil que la banca llegue a acuerdos con empresas viables pero altamente endeudadas, con el objetivo de frenar la quiebra de más compañías.

Según han informado hoy fuentes financieras, el Consejo de Ministros de este viernes dará luz verde a un texto que se tramitará por la vía de urgencia y que tiene la aspiración de salvar un gran número de empresas y, con ello, de empleos.

La idea, que nace de la banca, se plasmará en una nueva norma que allana el camino para que se alcancen distintos acuerdos entre los acreedores de una empresa, por ejemplo a la hora de aplicar quitas o capitalizar deudas, es decir, cambiarlas por una participación en la sociedad.

De ese modo una compañía viable, pero altamente endeudada, se libraría incluso de entrar en la fase pre-concursal si sus acreedores llegan a un acuerdo, algo que también será más sencillo pues se rebajan los porcentajes mínimos para que haya quórum.

Para alcanzar un acuerdo de refinanciación bastará con que estén conformes el 51% de los acreedores, frente al 75% que se necesitaba hasta ahora.

Así una compañía podrá disponer de un plazo mayor para hacer frente a sus deudas, se podrá beneficiar de quitas o capitalizarla, con lo que los acreedores se harían con una participación en la sociedad.

Y con el objetivo de que los bancos se animen a cerrar acuerdos de refinanciación con una empresa altamente endeudada, se les permitirá liberar provisiones por los préstamos concedidos a la empresa "rescatada", pues en un mes se espera una modificación de la circular del Banco de España sobre esta cuestión.

Generalmente las entidades financieras clasifican la deuda de una compañía en dificultades como "subestándar", es decir, con riesgo de entrar en mora, si es que no lo ha hecho ya, lo que les obliga a atesorar importantes provisiones para cubrir futuros impagos.

Sin embargo, si aplican una quita a esa deuda morosa, pueden considerarla "subestándar", lo que requiere menos provisiones, o directamente como "normal", si hay visos de que ahora la compañía podrá afrontar sus compromisos de pago con mucha mayor probabilidad.

Además, el inicio de las negociaciones de una compañías con sus acreedores permitirá que se paralice la ejecución de sus bienes, lo que les da alas, por ejemplo, para conseguir mayor liquidez.