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Aplicación del criterio de caja en el IVA


En relación con nuestras anteriores indicaciones del Criterio de Caja, continuamos orientando acerca de su aplicación, en primer lugar mencionando que se deberá solicitar (por tanto, es voluntario) mediante un modelo de declaración censal, y que su aplicación deberá durar como mínimo 3 años.

Y es que, con la idea de que las pymes y autónomos acogidos a este régimen especial del Criterio de Caja (CC, en adelante) no tengan que abonar el IVA repercutido hasta que no hayan cobrado sus facturas, se ha pretendido reducir así algunos problemas de liquidez y acceso al crédito de empresarios y profesionales. Pero en general, el régimen especial de CC tiene un serio inconveniente en el momento de su aplicación: los sujetos pasivos de IVA NO ACOGIDOS AL CC y que son destinatarios de operaciones incluidas en el CC, en relación con las cuotas soportadas en esas operaciones, no tendrán derecho a la deducción del IVA hasta el momento del pago total o parcial de los importes satisfechos.

Ejemplo: si un proveedor dado del alta en el CC vende mercancía a un sujeto pasivo de IVA no incluido en CC, este no se deduce el IVA que soporta hasta que no se pague la mercancía.

Por tanto, habrá que valorar en cada caso concreto qué interesa más: si darse de alta en el régimen especial del CC para aprovechar la opción de no declarar el IVA de las facturas de clientes impagadas (lo cual puede interesar más cuando éstas últimas abundan); o bien no darse de alta por el mayor riesgo de perder relaciones comerciales en el mercado y perjudicar así nuestro negocio (para los casos en que no existan apenas impagos o sean de cuantía mínima).

No obstante, sí que puede ser interesante el alta en el CC para aquellos empresarios o profesionales dedicados al arrendamiento de inmuebles, puesto que no declarará el IVA de las facturas impagadas hasta que no se logre el cobro de las mismas.