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La realidad de Cataluña en nuestra economía


El título del presente escrito tiene importancia. Primero, porque no es posible ignorar las consecuencias que tiene y tendrá la situación compleja de Cataluña. Segundo, porque indudablemente va a afectar a nuestra economía, a la local, a la de Almería.

Nuestra principal fuente de ingresos es sin ninguna duda la agricultura. Un alto porcentaje del total de empresas almerienses se nutren de este sector, ya sea directa o indirectamente. Y por lo tanto, vamos a analizar qué consecuencias inmediatas puede suponer una desvinculación de Cataluña respecto del resto de España desde un punto de vista económico.

Ya casi nadie duda que somos la huerta de Europa, y no solo por la calidad sino también por el precio que podemos ofrecer. Todo esto es gracias a la gran experiencia en cultivos intensivos. En otro orden de cosas pero continuando la idea anterior, Barcelona posee uno de los mercados de ese sector más importantes de España, llamado Mercabarna, con una situación excepcional entre España y Europa.

En el caso de que Cataluña siga perteneciendo a España, que es la posición más probable, la situación seguirá siendo muy parecida a la que estamos viviendo hoy en día. Pero ¿cómo nos afectaría si Cataluña fuese, como decía aquel famoso anuncio de IKEA, una República Independiente? ¿Qué ocurría con nuestros productos? ¿Se desacelerarían las ventas?

A continuación mostramos algunas variables las cuales se verían afectadas en el caso de que la republica llegase:

  • Aranceles. Van implícitos al oír hablar de fronteras; con Cataluña fuera de España y de Europa habrá aranceles, los cuales se componen por máximo por producto, coste de entrada del producto y aumento de los costes administrativos de las empresas. Además, Cataluña es una región donde, envidiablemente, anteponen sus productos ante cualquier otro y, por lo tanto, el consumo de estos prevalece. Siendo así, los aranceles podrán ser perjudiciales doblemente. Por lo tanto, los clientes establecidos en Cataluña podrían buscar otros proveedores como consecuencia de la subida de precios.
  • Transportes. Los medios de comunicación no cesan de hablar del Corredor del Mediterráneo, que pasa en todo caso por Cataluña. Si nuestros productos salen de España hacia cualquier destino extranjero, normalmente se hará atravesando aquella zona. Con lo cual no nos extrañaría que cada vez que pasemos por esta región paguemos impuestos y peajes correspondientes a cualquier exportación.
  • Visa. Si Cataluña abandona España, también dejará de pertenecer a la Unión Europea; y esto se traduce en la necesidad de visados o similar cada vez que crucemos las fronteras. Como en todos los países, esto tiene un coste.

Como en cualquier decisión de naturaleza política, se puede estar a favor o en contra. Pero lo que es innegable es que las consecuencias de la salida de Cataluña de España y de Europa supondrían un golpe para la economía almeriense de exportación y venta agrícola. Y eso nos tiene que preocupar.