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El futuro de la plusvalía municipal


Aunque su nombre oficial es mucho más rebuscado (Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, IIVTNU), sí parece contener la clave del incierto futuro de este tributo.

Futuro incierto, porque no parece que la exigencia del mismo hoy día sea por el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, ya que tal incremento muchas veces no existe.

Así lo ha decidido un magistrado ponente del TSJ valenciano el 14/09/2016 para un contribuyente que compró un suelo por un precio y luego hizo obra nuevo en dicho solar; pero al vender años después todo el inmueble (suelo y construcción como cuerpo cierto) se hizo por un precio inferior, incluso comparando este con el valor sólo de la obra nueva construida.

La cuestión clave para su señoría fue el carácter probatorio de las escrituras de compra y venta, al entender que justifican que no hubo Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana y por tanto no existió hecho imponible para que el ayuntamiento de turno exija la plusvalía.

Es decir, que un solar con obra nueva adquirido en 2006 por 500.000€ (200.000€ suelo y 300.000€ obra nueva) y vendido en 2017 por 275.000€, operación nada descabellada tal y como está el mercado, puede perfectamente suponer una liquidación de plusvalía municipal de miles de euros cuando existió una minusvalía de 225.000€, que estando documentada en escrituras que lo prueben, puede justificar su impugnación.

Y para eso y para cualquier duda que le puede surgir al respecto, no dude ponerse en contacto con nuestros profesionales.