Esta web utiliza cookies para el servicio "Google Analytics".
Política de cookies

Las trampas más habituales (e inútiles) para engañar a Hacienda


¿Eres más listo que Hacienda? Cada año, miles de personas que intentan engañar al fisco son pillados debido a los descuidos más inverosímiles, a la códicia o simplemente a la estupidez. No hablamos de los grandes defraudadores que copan las noticias, sino de ciudadanos y pequeños empresarios que intentan desgravar los gastos de su última juerga, deducir como gastos cifras mayores que el 75% de lo declarado o incluso deducir la compra completa de un coche justificando la compra como imprescindible para la actividad de su empresa en profesiones en la que ni se toca un volante. Aunque el fisco persigue con ahínco las evasiones millonarias de impuestos, no por ello deja de mirar con lupa al ciudadano medio para evitar errores que a veces son simples descuidos involuntarios o fallos por desconocimiento pero que otras tantas son intentos de colársela a Hacienda.

Otras veces, sin embargo, son errores involuntarios que cometemos por desconocimiento y que pueden acarrearnos dolores de cabeza tontamente. La ley evoluciona, y no siempre es fácil estar al día de todo lo que debemos justificar, de todo lo que podemos deducir y, en general, del proceso completo de realizar nuestra declaración. En Conde y Segura estamos a tu disposición para asesorarte de forma que le saques el máximo partido a tu declaración, sin errores ni sorpresas.

El diario El País ha publicado un interesante artículo (te dejamos el enlace abajo) en el que varios funcionarios de Hacienda cuentan los errores más habituales y los trucos más recurrentes que utilizan los “defraudadores de clase media”. Algunos de los casos más sonados que mencionan son:

  • Deducir gastos personales tales como vestuario, comida y viajes de placer. A veces el ridículo no viene tan solo por el tipo de gasto que se intenta deducir, sino por la cantidad: hay quien le echa morro e intenta deducir costes casi mayores a las ganancias profesionales.
  • ¿Te has comprado un coche? Da igual que seas informático o cocinero, ¡dedúcelo como parte de tu actividad!
  • Este es más comprensible y que le puede pasar a cualquier que no conozca las normas al pie de la letra: No puedes beneficiarte de la deducción de vivienda de una casa en la que no vives.
  • Es común entre las parejas divorciadas que ambos padres soliciten, cada uno, el 100% de la deducción por hijo.
  • No incluir las subvenciones recibidas pensando que Hacienda no tiene forma de acceder a ellas. Que ilusos...

Si quieres leer el artículo original, que no tiene desperdicio, haz clic aquí.